El Botiquín de Boleros de Columbia Heights
GALA Hispanic Theatre
de Rubén León y Gustavo Ott (Venezuela /EE. UU.)
Dirección y coreografía de Valeria Cossú >
Del 11 al 29 de junio de 2025
El musical comienza con el bolero las Dos gardenias de Isolina Carrillo de Cuba. Interrumpido por la voz de la radio anunciando las elecciones para mañana (5 de noviembre de 2024) y la reñida batalla electoral entre Kamala Harris y Donald Trump. Se anuncia también la invitación a participar en las audiciones de Columbia Heights Bolero Bar que abrirá prontamente en dos días después de estar cerrado por dos años debido al COVID. Las dueñas del lugar Veronica Castellanos (Fran Tapia) y la exconvicta Claudia Rosa Gil (Ana Malavé) discuten los problemas del pasado y las consecuencias de la convicción. Durante las audiciones conocemos al resto de los protagonistas: Valentina (Rachael Small), Dino (Luis Obed), Simon (Facundo Agustin), y el guitarrista Bartolo (Jaime Ibacache). Dino, Velentina, Simon y Bartolo también tienen sus pasados y amores fracasados. Sin embargo a través del ritmo dialógico d los inolvidables boleros y cuplés se va desenredando problemas de identidad, amor, migración y memoria son desarrollados en la trama del musical.
No cabe duda que las voces y los números de baile que ejecutan juntos los diálogos hacen que la puesta en escena sea muy dinámica. Esto a su vez se ve complementado con interacciones con el público presente, rompiéndose la famosa cuarta pared entre la audiencia y los actores se rompe continuamente entre bailes, palmadas, risas y algunas veces con temores y asombro.
Hay ciertas remembranzas que homenajean al musical Cabaret de Joe Masteroff. Ambientado en Berlín de 1929, cuando el nazismo comenzaba a tomar fuerza, el argumento del musical gira en torno al decadente Kit Kat Klub. Sin embargo, El Botiquín pertenece a una nueva oleada de crear musicales con temas y música original latinoamericana en Estados Unidos, como por ejemplo el nuevo musical en Broadway Buena Vista Social Club.
La escenografía de Gisela Estrada es sencilla reflejando un cabaret galpón, y a la vez intrigante. A la izquierda del escennario se encuentra una columna de sillas apiladas en forma de torbellino. La metáfora del torbellino que simboliza a un viento purificador que simboliza las fuerzas caóticas y fenómenos naturales que limpian lo impuro. En otras palabras del mensaje bivalente del Botiquín de Boleros de Columbia Heights: en Venezuela es un establecimiento modesto donde se venden bebidas alcohólicas; y la segunda acepción del mensaje funciona como una catarsis medicinal para estos tormentosos y caóticos tiempos.
Hay que celebrar la labor de todo el equipo de Gala. Destacando a los creadores venezolanos Rubén León y Gustavo Ott por su creación original y adaptación; y a la dirección y coreografía de Valeria Cossú por su visión. Las voces y versatilidad de Fran Tapia, Ana Malavé, Facundo Agustin y Facundo Agustin. La flexibilidad y elasticidad de Rachael Small. Sin olvidar al guitarrista/actor Jaime Ibacache junto al pianista Ben Shaver y al percusionista Dr. Michael Barranco.
El equipo de GALA Hispanic Theatre ha logrado recrear todo un nuevo musical original que tiene raíces musicales latinoamericanas ambientado en la ciudad de Washington en el barrio latino de Columbia Heights, que refleja este Nuevo Bravo Mundo (New Brave World) distópico en el que vivimos en este momento.
*Fotografías de producción cortesía de GALA THEATER (Daniel Martínez)
**La última fotografia del autor

Comments

Popular posts from this blog

El eco de Lorca en el 2026: ¿Ha cambiado realmente el mundo de Bernarda?

John Wilson y el Taller de Gráfica Popular en el Metropolitan Museum, NYC.